Técnicas de boxeo

Técnicas de boxeo

Es un error común que las personas piensen que el boxeo es un deporte que usa exclusivamente los brazos. Tal vez por lo que hemos visto de esta disciplina en películas y series de televisión, hay quien crea que para dar un buen golpe de boxeo basta con unos bíceps trabajados. La verdad es que se trata de un deporte holístico, es decir, en el que el cuerpo se asume como un sistema completo donde lo que ocurre con cada parte influye en el resultado de la acción. Para explicarlo mejor, en este artículo hablaremos sobre las técnicas de boxeo.

El golpe básico es el jab, término de origen inglés, que consiste en un ataque frontal con el brazo de adelante, que suele ser el lado menos diestro del boxeador. Se trata de la extensión del brazo adelantado en la guardia, con una inclinación leve del pecho que genera un roce entre el hombro y el mentón. El peso del cuerpo debe apoyarse en la pierna de atrás para evitar transferir hacia adelante el peso corporal, así la persona no se va detrás del golpe quedando fuera de posición. Es un movimiento de prueba que se usa para medir, tanto al adversario como la distancia hasta el mismo, por lo que no se considera un golpe definitivo. Es importante que el jab sea veloz tanto en el recorrido inicial (hacia el contrincante) como en el de regreso, para mantener una guardia segura.

El segundo golpe es conocido como ‘directo’. Es claramente un movimiento de ataque, el cual en la mayoría de los casos se usa como acompañamiento del jab. Describiéndolo de una manera muy sencilla, el jab mide el recorrido que va a trazar el directo inmediatamente después, con mucha más presión y fuerza. Para este golpe es fundamental la utilización del hombro, llevándolo lo más lejos posible en el mismo sentido del puño, lo que da un mayor alcance al brazo y por ende a la mano que realiza el contacto. Este movimiento del hombro genera directamente una rotación del tronco que involucra también la cadera, idealmente generando una rotación de 180 grados. De esta manera, se transfiere el peso corporal que estaba apoyado en la pierna trasera, la cual se extiende, y recae todo en la delantera que debe estar firme para frenar el impulso al momento del impacto.

Para acompañar ambos golpes es importante sentir el cuerpo como un todo, ser consciente que la efectividad de la ejecución con los brazos parte de la posición y firmeza de los piernas y los pies. Fundamental además, es saber que el centro de gravedad del cuerpo se encuentra en el core o zona abdominal, el cual debe estar fortalecido para mantener el equilibrio y poder golpear con armonía de un lado al otro, como un perfecto péndulo cuyo recorrido no se interrumpe.

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